Dentro de la panoplia de tributos que integran el sistema tributario español, el que tiene una mayor incidencia, en términos de coste, para los entes públicos, es, sin ninguna duda, el IVA, para el que los Entes Públicos ostentan, en la mayoría de los casos, la condición de consumidores finales del impuesto, debiendo asumir la repercusión del impuesto como coste.

Si bien, la asunción por parte de los Entes Locales, del coste de IVA  soportado en sus compras de bienes y servicios se deriva de la configuración que les otorga la norma reguladora del impuesto, debe de analizarse por parte de cada Ente Local, su posición con respecto al IVA, y la posibilidad de adoptar medidas con relación a mejorar su eficiencia con relación al IVA, planteándose a modo meramente enunciativo la siguiente serie de cuestiones.